Breve reflexión de los días en San Luis
Desde el privilegio que la clase media a la que pertenezco (cada vez más baja) me concede quiero valorar mis últimas vacaciones con la familia. Mucho tiempo había pasado desde que no convivía con otros tantos días, que no dejaba mi habitación por tanto tiempo y mucho menos a tanta distancia, con un rótulo especial como son unas vacaciones. Quizá, muy probablemente, este sea el último momento donde viva más en profundidad el rol de ser hijo, en estos momentos no soy un estudiante, tampoco soy docente, ni trabajador. Soy, como ya en muy pocas oportunidades desde que me fui de casa, hijo y hermano. El frenesí de la sociedad particularmente en las grandes ciudades en pleno 2025 no nos permite en muchas ocasiones disfrutar de la vida, ni siquiera parcialmente. No me gusta la vida hippie, ni soy un amante de la naturaleza, por el contrario, aprecio la rutina que impone la ciudad como un ordenador del dia a dia. Valoro las grandes moles de cemento y el pasar casi des...